El componente fundamental de las alcachofas es el agua (85%), seguido por los hidratos de carbono. Es rica en fibra; vitaminas A, B y C; y minerales, sobre todo potasio y, en menor proporción, fósforo, calcio y magnesio. En cuando a sus minerales mayoritarios, el potasio contribuye al funcionamiento normal del sistema nervioso y de los músculos. En el caso del fósforo, este contribuye al mantenimiento de los huesos y dientes en condiciones normales.
Además las alcachofas, son un alimento con muy pocas calorías (44 kcal/100 g alcachofas), por lo que son perfectas para su consumo habitual. La mejor época de consumo se produce de septiembre a mayo.
Hay mil maneras de cocinar las alcachofas, pero os dejo a continuación dos recetas muy ricas y con muy pocos ingredientes.